RIU ATOLL MALDIVAS

Existen indicios de que hace 4.000 años unos pocos afortunados ya lo conocían. Un enclave en el que los arrecifes, sus únicos atolones, su extrema belleza contenida y auténticas playas de arena blanca son solo una pequeña parte que define este país: Maldivas. Es en una de sus islas, Maafushi, en las que el hotel Riu Atoll espera, en sus villas sobre el mar, iluminadas con lámparas hechas a medida para combinar todas las sensaciones que nos evoca este enclave de la naturaleza. Una obra de decoración hecha a través de grandiosas estructuras de materiales nobles, formando figuras imposibles, gracias al trabajo manual de nuestro equipo para dar rienda suelta a un ejercicio de creatividad a la altura de esta obra maestra de la naturaleza.

RIU ATOLL MALDIVAS

Existen indicios de que hace 4.000 años unos pocos afortunados ya lo conocían. Un enclave en el que los arrecifes, sus únicos atolones, su extrema belleza contenida y auténticas playas de arena blanca son solo una pequeña parte que define este país: Maldivas. Es en una de sus islas, Maafushi, en las que el hotel Riu Atoll espera, en sus villas sobre el mar, iluminadas con lámparas hechas a medida para combinar todas las sensaciones que nos evoca este enclave de la naturaleza. Una obra de decoración hecha a través de grandiosas estructuras de materiales nobles, formando figuras imposibles, gracias al trabajo manual de nuestro equipo para dar rienda suelta a un ejercicio de creatividad a la altura de esta obra maestra de la naturaleza.

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